5 curiosidades de la impresión 3D que seguro no conoces

Hoy en día todos sabemos algo sobre la impresión 3D. Sabemos que este tipo de impresión es capaz de generar objetos que necesitamos en nuestra vida cotidiana para resolver varias de nuestras necesidades.
Detrás de la producción de prototipos, obras de arte, prótesis e infinidad de objetos personalizados, se esconden algunos hechos curiosos que seguramente desconoces. Veamos cinco hechos que seguramente te sorprenderán.

La bio-impresión no es una historia de ciencia-ficción

¿Quién podría pensar que algún día una impresora 3D pudiera estampar piel humana? Los ingenieros en robótica, trabajando estrechamente con biólogos, han logrado replicar tejidos vivos. Te preguntarás cómo se ha logrado, y lo cierto es que mezclando plasma humano y células de la piel se genera el cultivo idóneo para introducirla en un cabezal especial de una impresora 3D diseñada para tal fin.

Colores en todo su esplendor

Seguramente has visto un montón de objetos impresos en 3D…pero de un solo color. Con el avance tecnológico usar un solo color a la vez es cosa del pasado. Ahora se pueden emplear decenas, o cientos de colores en forma simultánea, por lo que se pueden imprimir piezas opacas, brillantes, o incluso transparentes.

Las tecnologías más utilizadas

La más popular se denomina FDM, o bien, modelado por deposición fundida. A través de esta tecnología se crean capas gracias a filamentos de plástico que se funden en el cabezal de la impresora. Otro tipo de tecnología muy empleada es la estereolitografía que utiliza resinas líquidas que se endurecen debido a la acción de luz ultravioleta. También se utiliza el sintetizado selectivo por láser, el cual es más sofisticado porque emplea componentes en polvo que luego se funden con un láser.

¿Crees que las impresiones 3D son recientes? ¡Echa un vistazo!

Parece increíble, pero los inicios de este tipo de impresión se remontan a 1984, cuando se transforma la impresión por inyección de tinta a impresión con materiales. Fue Charles Hull quien revolucionó el concepto, al crear la estereolitografía.

La frase hágalo usted mismo, adquiere una nueva dimensión. Hace años, una impresora 3D costaba unos 50.000 euros, mientras que hoy en día se puede adquirir por unos 600. Gracias a ello hay un nuevo auge y muchos desean fabricar sus propias cosas. El website Thingiverse ofrece más de un millón de modelos en 3D para descargar.



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