El grabado láser en el diseño industrial mecánico

Entre las diversas opciones para personalizar objetos y materiales, el grabado láser destaca por sus acabados profesionales. Esta avanzada técnica ha mostrado gran versatilidad y utilidad en varios ámbitos industriales.

Si quieres conocer un poco más sobre sus aplicaciones, aquí te lo contamos con más detalle.

¿Cómo se usa el grabado láser en el diseño industrial mecánico?

En principio, el grabado láser se lleva a cabo mediante una combinación de software de diseño y una impresora especial. Es un proceso en el cual el haz de luz concentrado calienta la superficie del material. Esto puede tener 3 efectos: la evaporación del material, el quemado y el cambio de color del objeto.

En cualquier caso, se trata de un proceso seguro que no afecta las cualidades mecánicas de la pieza, deja una marca definida, customizada y con la imagen que se prefiera.

Su versatilidad, resistencia a la abrasión y carácter indeleble es lo que favorece la utilidad práctica en los diversos sectores industriales asociados con la metalmecánica.

La practicidad del grabado láser puede implementarse con gran efectividad mediante mecanizados, troqueles, matrices, moldes y piezas especiales.

Así, tu empresa puede grabar con profundidad datos relacionados con décimas, referenciar partes en función de micras y colocar de forma precisa datos relevantes.

Aplicaciones de impresión láser en 2D y 3D

Como especialistas en impresión 3D, contamos con una gran variedad de herramientas para lograr acabados seguros, milimétricos y permanentes. En nuestra proyección de las distintas formas de rotulación, prevalecen las siguientes:

  • Una imagen en 2 dimensiones sobre una superficie plana (básico)
  • Un diseño 2D grabado sobre una estructura irregular (2D en 3D)
  • Un dibujo en 3 dimensiones sobre un área plana
  • Un rótulo en 3D sobre una zona no plana (3D en 3D)

Es importante recalcar que las técnicas tridimensionales pueden ser reguladas en altura, profundidad y sobreposición. Si requieres de piezas con relieve (positivo) o con un grabado interno (negativo), no hay limitaciones.

Esta técnica también está recomendada para elaborar punzones o electrodos con despojos específicos.

La gran fiabilidad del grabado láser en el diseño mecánico se extiende a cualquier material o elemento que se quiera utilizar. Además, el proceso de impresión provoca un calentamiento mínimo, no altera el relieve de la superficie y no existe un contacto mecánico con la pieza, lo que evita su deformación. Estas cualidades y el hecho de que es muy accesible para pymes y grandes empresas, favorecen su implementación.



Deja un comentario

cuatro × tres =